viernes, 25 de septiembre de 2015

Back, bitches!

Cosas que no creo

Cuando alguien me choca en la calle y me pide disculpas demasiado amablemente reviso a ver qué me robó.
Y si cuando llego a la casa de alguien, tiene la tele prendida y veo que está de fondo Discovery Channel, yo creo que está más interesado en mostrar su LED nuevo que en la biología.

Cosas que creo

Yo creo que las palabras son muy importantes. Hablan de la personalidad. Yo por ejemplo soy tan pero tan culposa que cuando me tocan la puerta del baño en vez de decir, como todas las personas normales "ocupado” digo "ya salgo, ya salgo".  Cuando me dicen "gracias" no digo "DE NADA"… digo "noooo no tenés por qué!!!"

Cosas que ns/nc

Lo que aún no estaría confirmado es cuándo tendré paz.

jueves, 2 de diciembre de 2010

La mente cortoplacista de un enfermo mental

El problema adquiere estatus de desesperación cuando no encontramos la receta. Muchas veces no existe una fórmula estándar para encontrar la calma. Y nadie puede enseñar a otro como por arte de magia cómo lograrlo. Uno debe encontrar la respuesta por uno mismo. Existen personas que para encontrar la calma deciden dormir largas siestas. Algunos prenden la tele o rezan, otros meditan o recurren al diálogo interno.

Pero ¿Qué pasa cuando creemos que ninguno de estos caminos nos conducirá a la calma?

Entonces nos ahogamos en un mar de palabras cruzadas, poco claras, pensamientos que solo fortalecen al autoboicot. Derroche de energía que adquiere forma de vacío en el pecho. Algunos dirán “Creeme: tomá aire profundamente, imaginate en un campo de….”.

Si. Bueno. Me quedo con la sustancia, que es lo único tangible que nos queda de este mar de pelotudeces metafóricas- y que sí tiene una fórmula.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Lo que nunca se dijo de la infancia de Carlos Gardel



Como en muchos casos de artistas que han marcado un hito en la historia, se cree que casi todo el éxito que Carlos Gardel tuvo en su vida se lo debe su padre.

Carlos Gardel ingresó al colegio Pío IX de artes y oficios en 1901. En realidad hubiera ingresado en el 1900, pero su padre era obsesivo de los números impares; así que su superstición lo llevó a atrasar un año la educación de su hijo. Algunas estimaciones aseguran que si se hubiese tratado de Pío XX o Pío II, jamás hubiera ingresado a la escuela. Lo cual conduce a pensar que la personalidad y las decisiones de su padre llevaron a Carlitos a ser lo que fue, y lo que es hoy. Por más imbécil que hubiera sonado.

Ni que hablar de su gran enfurecimiento cuando no pudo remediar que los pasos de tango se relacionaran con las famosas cuentas “dos por tres” o “dos por cuatro”. Siempre iba a dar par. Eso fue terrible para la familia entera, pero hubo que superarlo.

Creía firmemente en que ciertos juegos eran una mala influencia para su hijo. Nunca comprendió por qué en la rayuela el cielo se encontraba en el número 10 y obligó a su hijo a jugar al revés, llegando al cielo en el número 1.

Quién hubiera pensado que Gardel durante su infancia habría sido un “cualunque contreras”…Grandes conflictos de personalidad detrás de las grandes estrellas. Una historia ya sabida para muchos. Un nuevo descubrimiento para otros.