Como en muchos casos de artistas que han marcado un hito en la historia, se cree que casi todo el éxito que Carlos Gardel tuvo en su vida se lo debe su padre.
Carlos Gardel ingresó al colegio Pío IX de artes y oficios en 1901. En realidad hubiera ingresado en el 1900, pero su padre era obsesivo de los números impares; así que su superstición lo llevó a atrasar un año la educación de su hijo. Algunas estimaciones aseguran que si se hubiese tratado de Pío XX o Pío II, jamás hubiera ingresado a la escuela. Lo cual conduce a pensar que la personalidad y las decisiones de su padre llevaron a Carlitos a ser lo que fue, y lo que es hoy. Por más imbécil que hubiera sonado.
Ni que hablar de su gran enfurecimiento cuando no pudo remediar que los pasos de tango se relacionaran con las famosas cuentas “dos por tres” o “dos por cuatro”. Siempre iba a dar par. Eso fue terrible para la familia entera, pero hubo que superarlo.
Creía firmemente en que ciertos juegos eran una mala influencia para su hijo. Nunca comprendió por qué en la rayuela el cielo se encontraba en el número 10 y obligó a su hijo a jugar al revés, llegando al cielo en el número 1.
Quién hubiera pensado que Gardel durante su infancia habría sido un “cualunque contreras”…Grandes conflictos de personalidad detrás de las grandes estrellas. Una historia ya sabida para muchos. Un nuevo descubrimiento para otros.
Carlos Gardel ingresó al colegio Pío IX de artes y oficios en 1901. En realidad hubiera ingresado en el 1900, pero su padre era obsesivo de los números impares; así que su superstición lo llevó a atrasar un año la educación de su hijo. Algunas estimaciones aseguran que si se hubiese tratado de Pío XX o Pío II, jamás hubiera ingresado a la escuela. Lo cual conduce a pensar que la personalidad y las decisiones de su padre llevaron a Carlitos a ser lo que fue, y lo que es hoy. Por más imbécil que hubiera sonado.
Ni que hablar de su gran enfurecimiento cuando no pudo remediar que los pasos de tango se relacionaran con las famosas cuentas “dos por tres” o “dos por cuatro”. Siempre iba a dar par. Eso fue terrible para la familia entera, pero hubo que superarlo.
Creía firmemente en que ciertos juegos eran una mala influencia para su hijo. Nunca comprendió por qué en la rayuela el cielo se encontraba en el número 10 y obligó a su hijo a jugar al revés, llegando al cielo en el número 1.
Quién hubiera pensado que Gardel durante su infancia habría sido un “cualunque contreras”…Grandes conflictos de personalidad detrás de las grandes estrellas. Una historia ya sabida para muchos. Un nuevo descubrimiento para otros.





1 comentarios:
Dedicado a la inspiración de los profes de Stand Up. A los que visten pantalones cortos y largos también.
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