Viajar en tren puede ser una aventura. Si se utiliza la imaginación ,podemos sentir que estamos en una película como Jumanji o Indiana Jones. Mejor aún: en Jurassic Park. Odio caer en la limitada frase "viajamos como ganado". Si bien es cierta, yo creo que la diversidad de especies abunda. ¿Por qué nos tenemos que reducir al término "ganado"? Interesante historia para un documental en Discovery Channel.
Subo al tren en Belgrano. Tengo que sujetarme de los árboles para no caerme por el sutil movimiento del viento. Algunos árboles no son tan firmes. Prefiero decir que estoy colgada de una liana. Y me balanceo de un lado al otro de la jungla. Los golpecitos suenan: "disculpame, permiso, discupáme". En el pendular pero poco constante movimiento, me detengo a mirar a quiénes me acompañan.
En estación Martínez un grupo de chimpancés púberes, deciden entrar de a veinte, todos por la misma puerta, acné y hormonas. Gritan "push, push, push, push!" Y entran todos juntos. Por momentos parecen depredadores. Depredadores de paz. Pero hablan en inglés(...) Arrastran todo a su paso, son el centro de atención. Golpean inclusive a una vieja pasa de uva con un gorro de gato montés. Se queja con esa voz que sólo los viejos vegetales saben poner para expresar una queja: "ay, pero son animales!"......
Hay una leona que salió de cacería; también está colgando de una liana. A cada sacudón parece robar otra mirada, consigue asiento y muestra sus largas uñas pintadas. Desprende un perfume de cortejo. Me mira fijo, parece disfrutar que ahora está sentada.
La única privilegiada parece ser la ballena. Si bien su intención suele ser mala; cuando la ves tenés que pararte si estás sentada. Para variar, nunca me pierdo a la jirafa que baja en estación Beccar: no pasa por la puerta si no se agacha.
Grandes manadas de pumas y lagartos se bajan en San Isidro. Es en ese momento donde hay que avivarse, en vez de seguir colgada.
Las próximas estaciones pasan rápido. En estación Victoria, el tiempo parece detenerse más de lo esperado. El viento que provocaba el movimiento pendular ya no existe. Es el momento de silencio en el cuál la selva calla y reflexiona. El organgután ya no está, o se irá en la próxima. Los pájaros ya comieron, y volaron, o están durmiendo. Las lianas no sirven más. Cada uno tiene su asiento, aunque ya lo está por abandonar.
Subo al tren en Belgrano. Tengo que sujetarme de los árboles para no caerme por el sutil movimiento del viento. Algunos árboles no son tan firmes. Prefiero decir que estoy colgada de una liana. Y me balanceo de un lado al otro de la jungla. Los golpecitos suenan: "disculpame, permiso, discupáme". En el pendular pero poco constante movimiento, me detengo a mirar a quiénes me acompañan.
En estación Martínez un grupo de chimpancés púberes, deciden entrar de a veinte, todos por la misma puerta, acné y hormonas. Gritan "push, push, push, push!" Y entran todos juntos. Por momentos parecen depredadores. Depredadores de paz. Pero hablan en inglés(...) Arrastran todo a su paso, son el centro de atención. Golpean inclusive a una vieja pasa de uva con un gorro de gato montés. Se queja con esa voz que sólo los viejos vegetales saben poner para expresar una queja: "ay, pero son animales!"......
Hay una leona que salió de cacería; también está colgando de una liana. A cada sacudón parece robar otra mirada, consigue asiento y muestra sus largas uñas pintadas. Desprende un perfume de cortejo. Me mira fijo, parece disfrutar que ahora está sentada.
La única privilegiada parece ser la ballena. Si bien su intención suele ser mala; cuando la ves tenés que pararte si estás sentada. Para variar, nunca me pierdo a la jirafa que baja en estación Beccar: no pasa por la puerta si no se agacha.
Grandes manadas de pumas y lagartos se bajan en San Isidro. Es en ese momento donde hay que avivarse, en vez de seguir colgada.
Las próximas estaciones pasan rápido. En estación Victoria, el tiempo parece detenerse más de lo esperado. El viento que provocaba el movimiento pendular ya no existe. Es el momento de silencio en el cuál la selva calla y reflexiona. El organgután ya no está, o se irá en la próxima. Los pájaros ya comieron, y volaron, o están durmiendo. Las lianas no sirven más. Cada uno tiene su asiento, aunque ya lo está por abandonar.





1 comentarios:
temaiken? costa rica? zoo de B.A.?,
no!!!trenes de B.A.
cuidado con los depredadores!!!
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