Buenos Aires, 3 de julio de 2009- Un estudio reveló que en gran parte de la ciudad y GBA, los habitantes ya están mostrando preocupación por la alerta sanitaria. Pero no se trata de la pereocupación paranoica y el miedo a enfermarse; sino de las consecuencias colaterales que tendría la mal llamada "cuarentena" si el gobierno llegara a tomar la decisión.
Más del 70% de los encuestados en la ciudad y GBA afirmaron estar "muy de acuerdo" con frases como "¿y ahora, qué hago con los pibes si no los mando al colegio?" y "No se si podría aguantar todo el día con mi marido/mujer encerrados en casa".
Psicólogos y Sociólogos han empezado a trabajar interdisciplinariamente en el estudio de la reacción de los individuos frente a tales afirmaciones. Es que la mayoría de la gente que no ha tomado recaudos hasta ahora, tampoco piensa cambiar su conducta por una más "precavida" respecto de los cuidados básicos como la higiene y los barbijos en el subte. En cambio, cuándo se les pregunta cómo se modificaría su vida si hubiera una alerta sanitaria total se detecta gran preocupación e incertidumbre.
Los que por el momento han demostrado mayor adaptación al cambio son los hombres y mujeres de 45 años en adelante. El 81% de este grupo etario, asume que podría acomodarse a una nueva rutina de trabajo desde sus casas, y que "no les vendría mal unos días de pantuflas y pijama". Además, casi la mitad de este segmento, cree que sus hijos son lo suficientemente grandes para aceptar con madurez la situación y acomodarse a los nuevos esquemas. Los profesionales han apodado a este grupo como los "tengo la vida hecha".
Sin embargo, los más jóvenes no parecen estar tan cómodos con la idea. El 69,7% de los encuestados de entre 20 y 30 años de edad está "muy de acuerdo" con la afirmación "No se qué haría si no pudiera salir en el fin de semana. Me preocupa tener que quedarme en casa, sin ver a nadie".
Sin embargo, aumentando el grado de segmentación, la realidad de los solteros parece ser muy distinta a la que perciben los que están en pareja. Inéditos y sorprendentes resultados, pero bajo el análisis y la detección de tendencias de los profesionales, todo parece tener una explicación más o menos lógica. Si es que nos queda algo de lógica en este país.
Los sociólogos proyectan que posiblemente se ampliaría la brecha entre los solteros y los que están en pareja. No se trata de la brecha social o económica, ni la tecnológica. Se trata de la denominada "brecha amorosa". (Y de la brecha "física" o "corporal" para los solteros)
Más del 70% de los encuestados en la ciudad y GBA afirmaron estar "muy de acuerdo" con frases como "¿y ahora, qué hago con los pibes si no los mando al colegio?" y "No se si podría aguantar todo el día con mi marido/mujer encerrados en casa".
Psicólogos y Sociólogos han empezado a trabajar interdisciplinariamente en el estudio de la reacción de los individuos frente a tales afirmaciones. Es que la mayoría de la gente que no ha tomado recaudos hasta ahora, tampoco piensa cambiar su conducta por una más "precavida" respecto de los cuidados básicos como la higiene y los barbijos en el subte. En cambio, cuándo se les pregunta cómo se modificaría su vida si hubiera una alerta sanitaria total se detecta gran preocupación e incertidumbre.
Los que por el momento han demostrado mayor adaptación al cambio son los hombres y mujeres de 45 años en adelante. El 81% de este grupo etario, asume que podría acomodarse a una nueva rutina de trabajo desde sus casas, y que "no les vendría mal unos días de pantuflas y pijama". Además, casi la mitad de este segmento, cree que sus hijos son lo suficientemente grandes para aceptar con madurez la situación y acomodarse a los nuevos esquemas. Los profesionales han apodado a este grupo como los "tengo la vida hecha".
Sin embargo, los más jóvenes no parecen estar tan cómodos con la idea. El 69,7% de los encuestados de entre 20 y 30 años de edad está "muy de acuerdo" con la afirmación "No se qué haría si no pudiera salir en el fin de semana. Me preocupa tener que quedarme en casa, sin ver a nadie".
Sin embargo, aumentando el grado de segmentación, la realidad de los solteros parece ser muy distinta a la que perciben los que están en pareja. Inéditos y sorprendentes resultados, pero bajo el análisis y la detección de tendencias de los profesionales, todo parece tener una explicación más o menos lógica. Si es que nos queda algo de lógica en este país.
Los sociólogos proyectan que posiblemente se ampliaría la brecha entre los solteros y los que están en pareja. No se trata de la brecha social o económica, ni la tecnológica. Se trata de la denominada "brecha amorosa". (Y de la brecha "física" o "corporal" para los solteros)
La realidad, según la óptica de los jóvenes encuestados que están solteros o sin pareja estable, parece ser no muy satisfactoria. Las nuevas precauciones en lo que respecta a higiene y contacto con otros, prácticamente hacen imposibles encuentros casuales, ni de tipo sexual ni aunque sea los de tipo "approach" o "touch and go"- según lo definieron los mismos encuestados.
Solo a los efectos del análisis, los investigadores han englobado a este grupo bajo el nombre de
los "pochoclo y DVD".
Contrariamente, la realidad parece ser color de rosa para quienes se encuentran en pareja. El 69,69% de los encuestados que afirmaron tener una pareja estable afirman, casi socarronamente que sería casi un milagro, tener que quedarse con su pareja, prácticamente encerrados y sin posibilidad de salir, aunque sea por unos días. A este grupo, se lo ha denominado los "cucharita". Y las parejitas mas jóvenes, para más especificidad, recibieron el nombre de los "luna de miel".
Solo a los efectos del análisis, los investigadores han englobado a este grupo bajo el nombre de
los "pochoclo y DVD".
Contrariamente, la realidad parece ser color de rosa para quienes se encuentran en pareja. El 69,69% de los encuestados que afirmaron tener una pareja estable afirman, casi socarronamente que sería casi un milagro, tener que quedarse con su pareja, prácticamente encerrados y sin posibilidad de salir, aunque sea por unos días. A este grupo, se lo ha denominado los "cucharita". Y las parejitas mas jóvenes, para más especificidad, recibieron el nombre de los "luna de miel".
Sin embargo, existe un mínimo porcentaje de estas mujeres, en pareja, a quiénes los analistas decidieron apodar "las maitenas". Son aquellas mujeres, madres jóvenes que afirman "no saber como zafar de sus maridos". Parece enfermarles la idea de que "estén todo el día en casa". Este es un grupo de riesgo, con altas probabilidades de sufrir ataques de pánico, stress y depresión aguda.
Así que los profesionales ya están preparándose para lo peor. Los escenarios que esperan a la población en las próximas semanas no son alentadores. Si el gobierno decide aplicar la cuarentena, se verá incrementada la demanda de todos los profesionales de la salud. No sólo los infectólogos, sino también ginecólogos, traumatólogs y los otros logos...
Se prevee que los "tengo la vida hecha", despreocupados, bajo la creencia de que sus hijos "pueden solos", no cuiden a los "desprotegidos de siempre" o grupo también llamado los "play station". Este grupo etario de entre 12 y 20 años encontraría refugio en la tecnología. (Claramente también incluye "floggers" y todos los grupos asociados a estas actividades)
Al mismo tiempo, se espera un gran aumento de la población, dado que los "luna de miel" y los "cucharita" estarían dispuestos a todo, con tal de pasar el tiempo de forma amena.
Los únicos que parecrian no modificar su modo de vida son los "emos", a quiénes casi ni les cambiaría la vida, ya que están acostumbrados al sedentarismo, soledad, angustia incipiente y cuasi depresión total.
Se prevee también un aumento de la obesidad en los "pochoclo y DVD" y enfermedades relacionadas al stress en el grupo las "maitenas" o también llamadas "nada les viene bien".
Parece que las soluciones están a la vista: conseguir pareja de manera urgente y aprovisionarse de profilácticos de todos tipos y colores; o bien, convertirse en emos.
Así que los profesionales ya están preparándose para lo peor. Los escenarios que esperan a la población en las próximas semanas no son alentadores. Si el gobierno decide aplicar la cuarentena, se verá incrementada la demanda de todos los profesionales de la salud. No sólo los infectólogos, sino también ginecólogos, traumatólogs y los otros logos...
Se prevee que los "tengo la vida hecha", despreocupados, bajo la creencia de que sus hijos "pueden solos", no cuiden a los "desprotegidos de siempre" o grupo también llamado los "play station". Este grupo etario de entre 12 y 20 años encontraría refugio en la tecnología. (Claramente también incluye "floggers" y todos los grupos asociados a estas actividades)
Al mismo tiempo, se espera un gran aumento de la población, dado que los "luna de miel" y los "cucharita" estarían dispuestos a todo, con tal de pasar el tiempo de forma amena.
Los únicos que parecrian no modificar su modo de vida son los "emos", a quiénes casi ni les cambiaría la vida, ya que están acostumbrados al sedentarismo, soledad, angustia incipiente y cuasi depresión total.
Se prevee también un aumento de la obesidad en los "pochoclo y DVD" y enfermedades relacionadas al stress en el grupo las "maitenas" o también llamadas "nada les viene bien".
Parece que las soluciones están a la vista: conseguir pareja de manera urgente y aprovisionarse de profilácticos de todos tipos y colores; o bien, convertirse en emos.





3 comentarios:
analisis interesante y complejo.
los padres no saben como hacer para que sus hijos hagan alguna vez lo que ellos indican
Te sorprenderías de la cantidad de coincidencias que encontraríamos entre el grupo tecnológico/play station y:
Luna de miel/Cucharitas
Pochoclo + DVD
Maridos de Maitenas.
Y no porque sean floggers los que estén solteros, ni en pareja, ni sean maridos de Maitenas. No se si me explico.
Firma lo anterior :"Tana"
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